Un vermut en el campo entre limones y granadas
Una boda muy animada donde cada elemento estaba muy bien pensado y colocado creando una celebración inolvidable.
El estilismo floral de la ceremonia era en tonos verdes y blancos creando un ambiente muy relajado dentro del patio de armas del castillo, el ramo de la novia y el complemento del novio muy naturales, como si hubieran ido a hacer un pase por el campo unas horas antes.
Las impresionantes mesas imperiales del banquete con mucho color y rodeadas de limones y granadas aportaron el toque de magia y personalidad a la celebración.
Un antiguo pajar convertido en sala de celebraciones, con un encanto rural único.
Estilismo floral de inspiración bohemia, muy minimalista con combinación de eucalipto y flores secas y de estilo pluma.
La iglesia de Sant Pere de Pals un monumento que presenció este enlace.
Boda muy natural y mediterránea en un entorno como el pueble de Pals, de piedra y con mucha historia, así fue la boda de Queralt y Dani.
Un estilismo floral con predominio del olivo y con flores en blanco y medidas pequeñas. El ramo de la novia, el auténtico protagonista.
Una celebración con el Montseny de fondo que teníamos que complementar.
El Montseny de fondo y el entorno natural eran los protagonistas de la decoración, por ese motivo diseñamos un estilismo floral muy sencillo y natural, con un toque silvestre y el color azul como protagonista. En este casa menos era más.
Mar es de Castellón y Joris de los Países Bajos y la combinación de las dos culturas hace magia.
La premisa era mezclar las dos culturas, los colores azules del Delft Blauw y el color del brezo, con un estilo mediterráneo que evoque a los campos de naranjas y olivos.
Diseñamos un estilismo floral de estilo silvestre, con predominio de flores pequeñas, pero con colores potentes, todo con una base verde boscosa en honor a la zona donde se celebraba la boda, el Pirineo Catalán.
Mesas decoradas con pequeños botes de cristal con muchas flores de distintos colores que aportaban mucha alegría.
Aina y Ferran querían celebrar un festival y eso hicimos, el Tetis Fest.
Tenían muy claro que quería celebrar un festival, pero la estética querían que fuera cuidada y floreada, por ese motivo diseñamos un estilismo floral que aportara color y alegría con un toque muy festivo.
Estilo natural con base verde de estilo boscoso, para integrarla con el entono, y predominio de flores de medida mediana y grande en diferentes colores para aportar magia y festividad.
Mesas largas decoradas con guirnalda central, como si de una fiesta de pueblo se tratara y pequeños detalles flores en distintos rincones para integrar todo.
Cuando conocí a Laura y Guillaume me transmitieron mucha sencillez y naturalidad.
Sentí una conexión especial, por eso diseñamos un estilismo floral que, de forma muy sutil y elegante, diera el toque especial al evento, sin cargar en exceso.
Estilo mediterráneo con predominio del olivo y flores pequeñas en blanco en la zona de ceremonia para crear un ambiente relajado y una decoración más festiva con colores y flores diversas para la cena.
Por el seating plan, una composición de damajoanas de diferentes formas y tamaños, decoradas con flores en tonalidades blancas, en consonancia con el aperitivo y la ceremonia, para dejar el factor sorpresa de la cena para el final.
Desde el inicio Aina y Albert tenían muy claro que querían que el color principal fuera el naranja, todas las imágenes de inspiración recordaban a otoño, pero querían que respirara un ambiente de primavera.
Con estas premisas, trabajando juntos, el resultado fue un estilismo floral en el que el color principal era el naranja en combinación con el color fucsia/buganvilla y con el toque de tanaceto que aporta esa magia que nos transporta a los campos floridos en plena primavera.
Para el seating plan, se utilizó una composición de tejas en homenaje a la cerámica de La Bisbal, un municipio muy cercano al lugar de la boda y con una gran tradición ceramista, decorada con flores en armonía con toda la decoración de la boda.
La elegancia y la sencillez fueron lo que Elia y Guim me transmitieron el día que nos conocimos, y por eso el estilismo floral de su boda debía representarlo.
En un entorno idílico como el castillo de Sant Gregori, disfrutaron de una celebración rodeada de vegetación, la cual complementamos con pequeños toques de olivo y flores blancas de tamaño reducido. Luego cenaron en la plaza del castillo con centros de mesa que añadieron un toque natural entre las piedras del castillo.
Gemma y Roger se casaron en su propia casa, y la celebración que organizaron representaba al 100% su personalidad.
El estilismo floral era muy rural, con el color lila como elemento principal y combinado con balas de paja para añadir un toque extra de personalidad.
El ram de la novia es muy especial, parece como si hubiera dado un paseo por los alrededores y hubiera recogido las especies que se encuentran en la zona para crear su ramo.